El alumno
La reflexión sobre el propio aprendizaje requiere cierto grado de abstracción y entrenamiento, pienso que esto no se da en cualquier edad, uno aprende a reflexionar sobre su propio aprendizaje cuando ve cual es la forma más eficaz para llevar a término determinados aprendizajes. Este aprendizaje y reflexión se va produciendo de forma paulatina a medida que se alcanzan determinados niveles de conciencia. A veces nos encontramos que los alumnos son incapaces de hacer transferencias de los aprendizajes a situaciones distintas a las que se dan en el ámbito escolar.
La libertad para realizar una tarea supone que nos hemos de marcar unas metas , tenemos que elegir unos medios, y utilizar una metodoloía para conseguir esos fines, a la vez que hemos de temporalizar para conseguir esos objetivos.
Al hablar de que cada alumno utiliza espontaneamente las estrategias y técnicas que mejor se adaptan a sus características, pienso que esto depende de lo que se haya intentado favorecer o desarrollar en los alumnos, suponiendo que se haya tendido hacia el trabajo y aprendizaje autónomo, quizá podría ser así, ello requiere un gran esfuerzo y responsabilidad por parte de los alumnos, a los que habría que preguntar cuales son sus preferencias en la forma de trabajar. Otro factor que tenemos que tener en cuenta es la edad y el nivel educativo en que se encuentran los alumnos.
Los contenidos procedimentales mejoran nuestras habilidades a través de la ejercitación reflexiva de diversas técnicas, destrezas y estrategias para hacer cosas concretas. Implican secuencia de habilidades o destrezas más complejas y encadenadas que un simple hábito de conducta. Se aprende a hablar hablando, se aprende a dibujar dibujando. La ejercitación múltiple es necesaria para el aprendizaje de una técnica, hay que realizar tantas veces como sea necesario las diferentes acciones o pasos de dichos contenidos de aprendizaje. La reflexión sobre la misma actividad es un elemento imprescindible que permite tomar conciencia de la propia actuación.
La aplicación en contextos diferenciados se basa en el hecho de que aquello que hemos aprendido será más útil en la medida que podamos utilizarlo en situaciones siempre imprevisibles, es lo que podemos llamar transferencia de conocimientos.
Para organizar una secuencia de contenidos procedimentales conviene asegurar primero el dominio de los procedimientos básicos, por ejemplo: la manipulación correcta de los objetos utilizados en el laboratorio. Partiendo de los procedimientos más simples se pueden lograr ciertos niveles de complejidad en el aprendizaje de los contenidos procedimentales. Si se pretende que el alumno aprenda una estrategia, además de la repetición de las acciones, debe reflexionar sobre dicho proceso con el fin de mejorarlo y transferirlo a situaciones más complejas.
En cuanto a los factores que influyen directamente en el aprendizaje de los alumnos pienso que pueden ser: los conocimientos previos, el interés, la curiosidad, la motivación, la relación de los aprendizajes con el entorno, su capacidad, el esfuerzo, el trabajo diario, la reflexión sobre los contenidos y sobre el proceso de aprendizaje, la transferencia a otros contextos, las expectativas que su entorno familiar proyecta, los modelos educativos o figuras de referencia.
JESÚS CORRAL ARROYO